Ya se ha hablado más de una vez en este blog sobre la incompetencia del sistema actual y sobre la inutilidad de los políticos. Lo que partió de la creación de un sistema democrático en la antigua Grecia, se ha ido corrompiendo con el paso de los siglos. Los humanos somos así. ¿Es necesario que exista un gobierno entendido como tal? Podemos poner un par de ejemplos actuales que parecen funcionar:
Islandia (extraído del artículo Rebelión de Antonio Marquez de Alcalá).


De aquí se pueden sacar cinco puntos para la reflexión:
1- Indefensión aprendida: Cualquier respuesta política ante las agresiones contra
nuestros derechos sociales, o ante las situaciones de injusticia, no
sirve para nada o puede ser incluso peligrosa. Evidentemente se trata de un círculo vicioso, pues ninguna respuesta
individual es jamás capaz de ofrecer una alternativa y la falta de
alternativas conducen a respuestas individuales, pero es precisamente
ese individualismo de los de abajo lo que buscan los privilegiados. El
pueblo islandés ha decidido no creerse más esta mitología, mostrando al
resto del mundo occidental que la aceptación pasiva de los dictados de
los mercados no es la ley de la gravitación universal. Se puede
combatir.
2 - Cuanto peor, mejor: Las revoluciones y cambios políticos drásticos como los ocurridos en Túnez y Egipto no son posibles ni deseables en países “desarrollados” como los europeos. ¿Es cierto? La población islandesa, ha puesto esta cuestión sobre la mesa: un país “desarrollado”, económicamente estable hasta hace muy poco tiempo, con cuotas paro y pobreza casi nulas, y con un alto nivel tecnológico y educativo, ha hecho saltar por los aires su sistema político y se ha enfrentado a banqueros, organismos internacionales y potencias extranjeras en cuanto ha percibido que estaba siendo sometido a un trato injusto.
3 - En tercer lugar, el pueblo islandés nos recuerda que en política no existen fórmulas universales para realizar cambios socales y sacar adelante proyectos colectivos. Como siempre, en cada contexto concreto, las posibles vías de acción son unas u otras, pero nunca recetas políticas. La fórmula islandesa para afrontar la crisis se ha basado en una movilización ciudadana que ha utilizado un repertorio de acción colectiva pacífico y “ciudadanista”, en un país con una absoluta falta de tradición revolucionaria o de movilización social. Quizá por ello, los islandeses han preferido seguir su propio criterio que consultar manuales, conseguiendo así importantes éxitos y demostrando que el camino se hace al andar.
4 - Un Estado capitalista europeo y “desarrollado”, cediendo a la presión popular, ha nacionalizado la banca del país, poniéndola al servicio del propio Estado y de la ciudadanía. Además, ha actuado tibiamente frente a los manifestantes, y de manera contundente y expeditiva contra los delincuentes financieros y, empujado por el movimiento social, ha iniciado un proceso de refundación estatal.
2 - Cuanto peor, mejor: Las revoluciones y cambios políticos drásticos como los ocurridos en Túnez y Egipto no son posibles ni deseables en países “desarrollados” como los europeos. ¿Es cierto? La población islandesa, ha puesto esta cuestión sobre la mesa: un país “desarrollado”, económicamente estable hasta hace muy poco tiempo, con cuotas paro y pobreza casi nulas, y con un alto nivel tecnológico y educativo, ha hecho saltar por los aires su sistema político y se ha enfrentado a banqueros, organismos internacionales y potencias extranjeras en cuanto ha percibido que estaba siendo sometido a un trato injusto.
3 - En tercer lugar, el pueblo islandés nos recuerda que en política no existen fórmulas universales para realizar cambios socales y sacar adelante proyectos colectivos. Como siempre, en cada contexto concreto, las posibles vías de acción son unas u otras, pero nunca recetas políticas. La fórmula islandesa para afrontar la crisis se ha basado en una movilización ciudadana que ha utilizado un repertorio de acción colectiva pacífico y “ciudadanista”, en un país con una absoluta falta de tradición revolucionaria o de movilización social. Quizá por ello, los islandeses han preferido seguir su propio criterio que consultar manuales, conseguiendo así importantes éxitos y demostrando que el camino se hace al andar.
4 - Un Estado capitalista europeo y “desarrollado”, cediendo a la presión popular, ha nacionalizado la banca del país, poniéndola al servicio del propio Estado y de la ciudadanía. Además, ha actuado tibiamente frente a los manifestantes, y de manera contundente y expeditiva contra los delincuentes financieros y, empujado por el movimiento social, ha iniciado un proceso de refundación estatal.
5 - El pueblo islandés ha afrontado, la
situación de crisis financiera con respecto a otras poblaciones
europeas: ante la privatización de los beneficios y la socialización de
las pérdidas, Islandia ha encarado el problema optando por el escarnio
y la persecución de los culpables, en lugar de la criminalización de
los migrantes como chivos expiatorios.
Lo que nos viene a mostrar la experiencia islandesa es que sí se puede. Que las decisiones económicas son, en realidad, decisiones políticas, no fases en el movimiento eterno del mecanismo de un reloj, y que corresponde al conjunto de ciudadanos, y no sólo a una parte de ellos, el tomarlas. Nos muestra también que existen más opciones que los trillados caminos de la aceptación pasiva de las recomendaciones de los “expertos”, que siempre son las mismas, siempre fracasan y conducen al desastre. Nos enseña, en definitiva, que la injustica sólo es inevitable si nos creemos que lo es, y que la generosidad con el débil y la valentía frente al poderoso merecen la pena... y hasta son rentables.

En cuanto al PIB per capita, la riqueza de los
habitantes de Bélgica, el país tenía en 2010 una cifra de 31.500 euros... a finales año ya habían mejorado llegando a los 32.600 euros (la cifra más alta de la
historia belga). También van bien las cosas para el salario mínimo interprofesional.
Antes de la crisis, era 1.309 euros. Un año después subió a 1.387 y en
este nivel se quedó durante 2010. ¿Y en 2011? Volvió ha vuelto a crecer, hasta
los 1.415 euros.
¿Todavía pensáis que es necesario un Gobierno entendido como tal?
La anarquía tiene dos caras: creadora y destructora. La destructora
derriba imperios y la creadora construye un mundo mejor con los
escombros. V de Vendetta
Jake Roval - Gran Maestre Masón
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